Javier Perianes

Justo Romero

El pianista Javier Perianes se ha convertido, a sus 40 años, en uno de los intérpretes españoles de mayor reconocimiento internacional. Su agenda transcurre con naturalidad por los mejores escenarios y festivales internacionales, donde actúa tanto en recitales como en conciertos y giras junto a las más reputadas orquestas y directores. Como reconocimiento a tan exitosa carrera, el próximo 10 de mayo recibirá en Lucerna el prestigioso premio Artista del Año 2019 que otorgan los International Classical Music Awards (ICMA). Recién editado su aclamado disco monográfico dedicado a Debussy y caliente aún su triunfo el pasado enero en el Carnegie Hall de Nueva York junto a la Orpheus Chamber Orchestra, el 22 y 23 de febrero interpretará los cinco conciertos para piano de Beethoven en el Royal Festival Hall de Londres junto a la Orquesta Filarmónica, dirigida por el español Juanjo Mena. Antes, los habrá tocado en una gira por España que comprende Zaragoza (15 ), Barcelona (16), Valencia (17), Alicante (18) y Madrid (19 y 20). “Al final las ambiciones son exactamente las mismas que cuando comenzaba a estudiar piano en mi pueblo, Nerva: disfrutar de la música y del piano, de los míos y de mi entorno vital”, comenta, a modo de preámbulo, en esta entrevista Perianes.

(…) Su carrera ha sido atípica en muchos sentidos. También en no estar basada en premios ni concursos. Salvo el de Jaén, que ganó muy tempranamente, en 2001, usted renunció pronto a esa arriesgada vía al éxito (o al fracaso). ¿Cómo ha podido desarrollarla sin el concurso de los premios y certámenes?

Recuerdo aquellos años del Concurso de Jaén, también del Concurso Vianna da Motta en Lisboa. Fueron de algún modo una manera estupenda de poner en funcionamiento un extenso repertorio. En mi caso, diría que todo ha ido sucediendo de manera natural, un hecho ha llevado al siguiente y hasta hoy.

Hasta un ‘hoy’ en el que es Premio Nacional de Música, el Conservatorio de Huelva lleva su nombre y en pocas semanas recibirá en Lucerna, además, el Premio Artista del Año en los ICMA… ¡Menudo carrerón! 

Estoy realmente agradecido al jurado de los International Classical Music Awards por la concesión de Artista del Año 2019. Será una ceremonia muy especial porque podré compartirla con un artista al que admiro profundamente, el gran maestro Nelson Freire, Premio a una trayectoria y, además, curiosamente una de las premiadas con la distinción de Artista del Año”en pasadas ediciones ha sido mi amiga y colega Tabea Zimmermann, así que no puedo estar más que encantado y honrado con esta distinción. Será muy emotivo volver a la KKL [Kultur-und Kongresszentrum Luzern] de Lucerna el próximo mes de mayo para la ceremonia de entrega de los galardones. (…)

Después de la formidable acogida de su último disco con el primer libro de Preludios de Debussy y Estampes, ¿cuáles son sus próximos proyectos discográficos? ¿Llegará algún día la esperada grabación del segundo libro de Preludios de Debussy?

El programa de grabaciones que tengo fijado e inexorablemente cerrado va por otros derroteros. Curiosamente, tras Debussy el próximo proyecto con Harmonia Mundi estará también dedicado a la música francesa, concretamente a Maurice Ravel. Se trata del Concierto en Sol, junto a la Orquesta de París y Josep Pons, en un disco que incluirá, además, las versiones tanto para piano como para orquesta de Le tombeau de Couperin y la Alborada del gracioso, de Miroirs. Ponemos frente a frente a Ravel como pianista y orquestador. Es un proyecto que nos hace especial ilusión tanto a Josep Pons como a mí. Luego vendrá un disco con Chopin y sus Sonatas nº 2 y 3. Desde luego, siempre tengo en mente la posibilidad de incluir más proyectos con música española, pero de momento tenemos estas ideas para el futuro más cercano. (…)

Su último y ya mencionado disco, dedicado al primer libro de Preludios de Debussy y Estampes, ha sido considerado por algunos críticos como una de las mejores grabaciones debussyanas publicadas en la historia del disco, incluso lo han llegado a equiparar con versiones tan referenciales como las de Benedetti Michelangeli, Arrau, Zimerman o Gieseking. ¿Cuál es el secreto?

Debussy ha sido un compositor cercano para mí y muy presente en mi repertorio desde que era muy joven. Su obra me ha producido siempre una enorme fascinación y su papel absolutamente revolucionario y decisivo en la historia de la música y del piano es incuestionable. Diría que en Debussy se encuentra esa mezcla única de lo ingrávido y lo preciso, de lo brumoso y lo articulado. Su contribución novedosa en cuanto al tratamiento de la melodía y la armonía e incluso de la forma musical es esencial. La iniciativa de Harmonia Mundi de homenajearlo en el pasado 2018 —centenario de su muerte— con esta colección me parece de enorme interés. En mi caso particular ha sido un verdadero placer y un privilegio poder participar en la misma tanto con este disco en solitario con el primer cuaderno de Preludios y las Estampes como con el dedicado a sus últimas obras, en el que he colaborado al violonchelista Jean-Guihen Queyras grabando su sonata para violonchelo y piano. (…)

(Extracto de la entrevista publicada en el nº 348 de Scherzo, de febrero de 2019)