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Se puede




PorLuis Suñén - Publicado el 22 Marzo 2013

Se puede

Este fin de semana ha sido la entrega de los ICMA en Milán y allí nos hemos encontrado unas cuantas revistas -impresas y digitales- y emisoras de radio europeas. Hemos hablado de nuestras cosas, nos hemos enterado, entre otras, de los interesantísimos proyectos –domésticos unos, internacionales otros- de Sony Italia a pesar de los pesares y hemos departido con galardonados y público un interesantísimo concierto en el que deslumbraron unos cuantos jóvenes solistas que demuestran que, por mucho que cualquier tiempo pasado fuera mejor, el presente no es manco.

Así el violonchelista Nicolas Altstaedt, la violinista Carolin Widmann –increíble su Korngold- o la fantástica clarinetista española Laura Ruiz Ferreres que hizo un anatológico Concierto de Copland.  El toque de veteranía lo puso Dmitri Kitaienko, el de la clase imperecedera Aldo Ciccolini –ovación de la noche incluida- y el de la eficacia a prueba de bomba el director musical de la velada, John Axelrod.  El simpatiquísimo maestro texano dirigió a LaVerdi, que es como ahora se llama, para abreviar, la Orquesta Sinfónica Giuseppe Verdi, que se fundara hace veinte años bajo el manto protector de Riccardo Chailly, a quien tuve el honor de entregar el premio especial del jurado.

Bueno, pues ahí voy, a LaVerdi, una orquesta privada que se autofinancia en un 85% de su presupuesto a través de taquilla y donaciones privadas en un país como Italia en el que no existe la desgravación por mecenazgo. Pues bien, la orquesta, cuyos miembros, por cierto, cobran un buen sueldo,  tocó el sábado y el domingo, dirigida por Axelrod, que es su primer invitado, su programa de abono: Concierto para violín, con Midori de solista, y Segunda de Brahms. El domingo el concierto fue a las cuatro de la tarde. A las seis y media ya estaban ensayando con los solistas la gala del lunes. Hasta las diez de la noche. El lunes por la mañana, más ensayos, de diez a dos y por la tarde de cuatro a seis. La gala era a las ocho y media, salió bien y terminó casi a las once. Sin comentarios.