Ud. está aquíInicio / Febrero 2016 / Entrevista / Ramón Tebar

Ramón Tebar



Ramón Tebar

Ramón Tebar (Valencia, 1978) es uno de los directores españoles que más rápida y profundamente han crecido en estos últimos años. Su carrera profesional, comenzada y consolidada en Estados Unidos, empieza a tener entre nosotros un reflejo cada vez mayor, en tanto invitado de teatros de ópera y orquestas españoles. Entre Valencia y Miami se ha desarrollado este diálogo con SCHERZO en el que el maestro valenciano reflexiona sobre su presente y su futuro, siempre ligado a un vivir la música con una intensidad que aspira tanto a la pasión como al equilibrio.

(...) ¿Qué caracteriza a sus orquestas americanas y qué diferencia encuentra con las orquestas españolas?

La primera característica notable sería la rapidez de lectura. Independientemente de si es opera o sinfónico, generalmente hay menos ensayos y cada uno de ellos es más corto que los que se dan en España. Debido al elevado coste de las orquestas americanas, los periodos de ensayos suelen ser más comprimidos e intensos. Además, los músicos de mis orquestas —Miami, Palm Beach o Naples— son freelance, como en algunas orquestas de Inglaterra. 

Y eso tendrá sus ventajas y sus inconvenientes.

Florida es uno de los estados en el que un músico tiene el derecho de elegir entre trabajar o no sindicado y, en el caso de mis tres orquestas, ninguna trabaja bajo ningún sindicato y de esa forma los músicos pueden aceptar muchos más trabajos durante la temporada. Por otra parte, aunque tengo un núcleo fijo de músicos en cada orquesta, alrededor del 25% puede variar de un concierto a otro, incluso a veces dentro de una misma producción operística. En esto, las orquestas españolas están mejor organizadas y uno tiene la seguridad de poder contar siempre con la misma plantilla para los ensayos y los conciertos. En España, donde he trabajado siempre muy a gusto, hay más tiempo para trabajar el repertorio. Musicalmente, creo que los músicos de las orquestas españolas tienen un nivel altísimo y la idea que existía hace unos años sobre la diferencia cualitativa de nuestras orquestas ha quedado obsoleta. 

Muchas de ellas tienen directores no españoles, igual que usted es titular en orquestas americanas. ¿Estamos, en la música, ante un mundo definitivamente globalizado?

Si entendemos globalizado como internacionalizado, en España sí. Sin embargo, en Estados Unidos se ha ido invirtiendo poco a poco lo que sucedió históricamente con sus orquestas. Si tenemos en cuenta que la mayoría de ellas fueron fundadas o llevadas a la fama por extranjeros como Monteux, Mitropoulos, Toscanini, Szell, Koussevitzky o Walter, es ahora el periodo de su historia en la que más directores americanos están dirigiendo en su país. Bernstein fue el primero en alcanzar fama mundial y rompió todos los moldes. Ahora valoran más a sus directores. En España, en el momento en que más orquestas se crearon se hacía con directores españoles y quizás ahora se esté invirtiendo el proceso. No veo especialmente ninguna connotación negativa, siempre que cuando se nombra a un titular de una orquesta se haga porque en casa no se ha encontrado un talento mejor y no solo por que venga de fuera. Los españoles hemos pecado por mucho tiempo de valorar más lo extranjero que lo de casa cuando no siempre implicaba una mayor calidad, pero confío en que cada vez más los gerentes de nuestras orquestas saben diferenciar el talento, independientemente de la nacionalidad. Por supuesto, creo que las orquestas españolas deberían apoyar el talento nacional, porque si no lo hacemos nosotros, es mucho más difícil que se haga fuera. En cualquier caso, quien tiene talento y determinación saldrá adelante. 

Finalmente el Palau de les Arts lo tuvo en cuenta como primer invitado. ¿Tenía usted clavada la espinita valenciana?

Creo que la prensa ha hecho más énfasis en la espinita que yo mismo. Es verdad que me hubiera gustado dirigir en mi ciudad antes, pero las circunstancias vienen de forma distinta para cada uno, y para mí ha resultado extremadamente positivo estar fuera. Lo que estoy aprendiendo por el mundo, los grandes artistas que tengo la oportunidad de conocer y el orgullo de saber que cuando se me contrata en el extranjero no tiene nada que ver con ser de la tierra sino por méritos propios. Ahora, diez años después de salir de mi ciudad, me han dado una posición en Les Arts, lo que me llena de orgullo pues es un gran honor que Livermore haya pensado en mí. Finalmente, tuve la oportunidad de debutar antes de lo esperado sustituyendo a última hora a Luisotti en Nabucco la temporada pasada. Fue una gran experiencia y es una satisfacción para mí volver de esta forma a Valencia y debutar oficialmente esta temporada con un titulo que me parece tan simbólico como Aida.

¿Cómo ve el futuro del Palau de les Arts? 

Mi primer contacto con Les Arts fue antes incluso de que el teatro estuviera terminado. Mehta me escuchó en unas audiciones y me ofreció trabajar como pianista, entonces tenía ya mi contrato como director asistente en EEUU. Más tarde, Helga Schmidt me contactó en dos ocasiones, la primera hace cuatro años y la última vez unos meses antes de que dejara su cargo. Desgraciadamente, mi presencia no fue posible en ninguno de los proyectos, y en cuanto Davide Livermore tomó posesión se puso al habla conmigo ofreciéndome un proyecto tan interesante que no me pude negar. Pertenezco a la nueva etapa del Palau y desconozco cómo se gestionaba interiormente en el pasado. Lo que puedo decir de lo que conozco es que en el teatro se respira un ambiente muy positivo, con buenas vibraciones, un ambiente de creación y muchas ganas de trabajar por un nuevo proyecto de futuro al que le auguro mucho éxito al estar encabezado por alguien con el inmenso talento y visión de Livermore. (...)

Luis Suñén
(Extracto de la entrevista publicada en el nº 315 de Scherzo, febrero de 2016.)

En la Tienda de Scherzo puede adquirir la revista completa del mes en formato PDF (precio: 4 Euros) o en papel (precio: 7,50 Euros) así como cualquiera de las secciones en la que la hemos dividido: Dosier o Discos (precio de cada sección: 2 Euros).

También está disponible la suscripción online (precio: 40 € / 11 números)

Más sobre

Discos excepcionales Scherzo
El tablón de anuncios de Scherzo
Hemeroteca Scherzo
Premios Internacionales de Música Clásica
Ciclo de grandes intérpretes
Ciclo de jóvenes intérpretes
Fundación Scherzo
Enlaces de Internet de Scherzo
Siguenos en Facebook
Siguenos en Twiter