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ENTREVISTA / Daniel Broncano :"El festival Música en Segura no era una locura innecesaria"


Blanca Gutiérrez Cardona

El clarinetista Daniel Broncano (Madrid, 1986) vive en la ciudad holandesa de Leiden, donde trabaja como músico freelance. Además, desde hace cinco años un tercio de su actividad se centra en un trabajo que se ha convertido para él en una vocación, en una droga de la que no quiere desengancharse: dirigir Música en Segura, festival fundado por él mismo, con sede en la localidad jiennense de Segura de la Sierra, uno de esos bellísimos pueblos que trepan entre las laderas de las montañas andaluzas más escondidas. Este año la programación de Música en Segura incluye al Cuarteto Gerhard, la Chamber Music Charleston, el violinista Miguel Colom, el grupo Neopercusión, la mezzosoprano Cristina Zavalloni, la thereminista Carolina Eyck, el pianista Mario Mora y músicos de flamenco como el cantaor Ricardo Fernández del Moral, además del ensemble barroco Holland Baroque o el joven violinista Johan Dalene (17 años), interpretando en más de veinte conciertos músicas de Brahms, Stravinsky, Beethoven,  Webern, Bach o Montsalvatge, entre otros. 

Usted creó el festival cuando vivía y trabajaba en Inglaterra, rodeado de personas que llevaban a cabo iniciativas similares incluso en países que no eran los suyos.

Yo tenía el temor de que llegara un inglés a Segura y decidiera crear un festival como este, porque es un lugar muy especial… Me encanta consumir música clásica, me fascina el hecho cultural, y estaba impresionado por la Ruhrtriennale o por el festival de Il Suoni delle Dolomiti, música en plena montaña, con conciertos al amanecer, por ejemplo. Con ideas inconexas en la cabeza, tenía muchas ganas de hacer algo. Y, finalmente, di el paso, porque no hay que ser un superhéroe para montar algo así. 

¿Tenía experiencia en gestión cultural? 

No, pero se aprende en el camino. A lo largo de estos cinco años ha habido pasos en falso, claro. Al principio pensaba que a los conciertos solo iría la gente del pueblo o ingleses con ganas de sol. Pero hemos descubierto el potencial del público nacional, que quiere descubrir formatos nuevos, que busca una experiencia cultural completa. Nosotros  les ofrecemos la información de alojamiento, junto a la programación del festival, y es el público el que organiza su visita. Lo más difícil fue convencer a las instituciones locales para que creyesen que esto no era una locura innecesaria. Siempre tuve claro que debía ser un festival de primavera, rompiendo la estacionalidad del turismo de la zona.

¿Desde el inicio asumió la idea de la cultura como dinamizador de los entornos rurales, o jugaba sólo con la exoticidad de hacerlo en Segura? 

Siempre hemos tenido una doble vocación: traer música para que la escuche gente del pueblo, para contribuir a su calidad de vida, para que puedan conocer otra parte del mundo con la música y se puedan enganchar a ella... Pero también, traer recursos económicos a la región a través de la música. 

¿Ha habido una evolución artística, de programación, en estos cinco años?

Nacimos como un festival de guerrilla, con nueve músicos, y ahora hacemos propuestas más variadas y ambiciosas. Creo y espero que el público conozca cosas nuevas a través de nosotros y aspiro, desde la humildad, liderar el gusto: "Ven aquí y descubre propuestas". Programo con pasión. Y creo que funciona, porque el público ya viene por Música en Segura, por el festival, en el que se crea una red de relaciones personales entre el público, los habitantes de la región y los músicos invitados.

¿Puede Música en Segura morir de éxito? Me refiero a que el ámbito de acción es un espacio rural con un ecosistema natural, social y económico frágil, que se debe autolimitar para no quebrar el modelo

Todavía no hemos llegado al extremo de agotar las entradas para todos los espectáculos. Cuando ese momento llegue, la expansión iría encaminada hacia otro evento en otra época del año, pero sin canibalizarnos, buscando la diferencia. 

Como programador,  siempre le ha dedicado mucha atención a la creación contemporánea…

No sé si hacemos suficiente, deberíamos hacer encargos… Yo creo en dar a conocer esta música al público dentro de un programa variado. Este año, Neopercusión tocará música contemporánea por las calles de Segura. Busco ese contraste de música muy nueva en los sitios antiguos, porque ese contraste es precioso.