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CRÍTICA / San Francisco: MTT compositor


San Francisco. Davis Symphony Hall. 15-XI-2018. Isabel Leonard, narradora. Orquesta Sinfónica de San Francisco. Director: Michael Tilson Thomas. Obras de Thomas y Beethoven.

Luis Suñén

Cuando el año pasado por estas fechas Michael Tilson Thomas (Los Ángeles, 1944) anunciaba su decisión de dejar, en 2020, la orquesta que habrá sido la suya durante veinticinco años, adujo dos razones: hacer más vida de familia con su marido y volver a la composición. La segunda de las causas se comprende perfectamente tras la escucha de From the Diary of Anne Frank, la obra que, con textos extraídos de lo que su título anuncia, Thomas compusiera en 1989 por encargo de UNICEF y estrenara al año siguiente dirigiendo la New World Symphony con Audrey Hepburn como narradora. La obra es emocionante como no podía ser menos a poco que el autor tratara con el amor necesario los textos que la adolescente Anna Frank escribiera en su escondite y que vuelven una y otra vez a golpear el corazón de una humanidad que cada vez lo tiene más pequeño.

Pero es que, además de ese amor, hay en MTT una sabiduría orquestal de primer orden. Su idioma es plenamente tonal y sus fuentes vienen de Debussy y Ravel y desembocan en Bernstein o Copland con toques judíos. Es por momentos un impresionista sutil y otras veces un creador inequívocamente americano. La forma es la de unas variaciones sinfónicas —magnífico el tema de partida— como fondo para una narración que necesita de una expresividad muy especial por puramente natural, por nada impostada. Y en eso Isabel Leonard estuvo espléndida. Con lo que ya sabe MTT y lo que ha aprendido en treinta años aún puede darnos más de una sorpresa si sus deseos se cumplen.

Escuchando la Tercera beethoveniana, viendo la gestualidad del maestro californiano y cómo la orquesta y él trabajan juntos, uno se plantea lo difícil que va a ser no ya encontrar un sucesor de su altura sino que la propia orquesta se acostumbre a otra mano por mucho menos personal que esta pueda ser. La sinfonía discurrió por los caminos de la normalidad que se supone a una de las mejores formaciones americanas y a un director que siempre —desde que muy joven grabó la integral de las sinfonías con la English Chamber Orchestra para CBS— ha sido un muy buen beethoveniano.

Pero he aquí que en el Finale se operó la transfiguración de lo excelente en excepcional y escuchamos un cuarto de Heroica literalmente inolvidable. Como va a ser en la historia de esta orquesta este último cuarto de siglo. El concierto, presentado bajo el título de La música como un derecho humano, estuvo dedicado a las víctimas de la masacre del 27 de octubre en la sinagoga de Pittsburgh.

Foto: Brandon Patoc/San Francisco Symphony