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CRÍTICA / Recordando a Mauricio Kagel


Córdoba. Conservatorio Superior de Música Rafael Orozco. 17-III-2018. XXI Festival Internacional de Música Contemporánea. Kuraia Ensemble. Director: Andrea Cazzaniga. Obras de Mauricio Kagel, Mikel Chamizo, María Eugenia Luc, Dante Grela y Michael Daugherty.

José Antonio Cantón

Un ambiente irónico se intuía en el programa que cerró la vigésimo primera edición del Festival de Música Contemporánea de Córdoba dedicado a recordar la figura del compositor argentino-germánico Mauricio Kagel, indiscutible gran figura de la creación musical culta de los dos últimos tercios del siglo XX. Para mi significaba un aliciente especial encontrarme con dos de sus obras, Rrrrrrr…  para trío de violín, clarinete bajo y piano, y especialmente Phantasiestück para dúo de flauta y piano después de haber tenido la experiencia de asistir a su único concierto en Granada, el 24 de febrero de 2004, abriendo las XV Jornadas de Música Contemporánea de la ciudad nazarí, dirigiendo él mismo seis números de su famosa obra La rosa de los vientos al prestigioso ensemble alemán MusikFabrik, oportunidad única en mi calidad de oyente de la que salí verdaderamente impresionado, al poder admirar simultáneamente los fenómenos creador y recreador en una sola realidad de ser, estar y sentir artísticos.

La inspiración jazzística que alienta los 5 Jazzstücke interpretados en esta ocasión de su colección de más de cuarenta que lleva por título Rrrrrrr… ha servido para imprimir un carácter distendido a la ejecución de la primera pieza titulada Rackett, en la que el trío de violín, clarinete bajo y piano ha podido expresar el efecto vibrante de su referente instrumental cual es la ranquette francesa, de la que emana un sonido de tubo de caña que tan análogamente puede ser expresado por el clarinete bajo. En Rrrrrrr-Bop se reflejó con vaga determinación el distendido ritmo jazzístico del Bebop. Nuevo protagonismo del clarinete en Cañas como oposición sonora a una imaginaria sección de metal asumida por el piano. Una definible alternancia rítmica en el cuarto episodio, Rhythm-Bone&Brush, para terminar con Riff, especie de continua variación en el clarinete envuelta en un soporte armónico del piano punteado por el violín. 

La estética seguida en la obra Burrunba del tolosano Mikel Chamizo fue explicada someramente por su autor, presente en este concierto, anunciando su compleja estructura de efectos sonoros próximos al ruido, fruto de una percusión que amalgama el timbre de los otros tres instrumentos (flauta, clarinete y violonchelo). Verdaderamente admirable fue la intervención del flautista Xabier Calzada en la obra Red de la compositora argentina María Eugenia Luc. Su ejecución está a la altura de la ideal interpretación de su colega Mario Caroli, uno de los más grandes flautas de su generación y dedicatario de la obra, sabiendo sacar esa particular sonoridad sensual, elástica y cálida que desea su autora que, con esta obra, ha querido diferenciar palabra, sonido y ruido en un discurso realmente inspirado.

Aparecía nuevamente Mauricio Kagel en el programa con su imponente obra Phantasiestück para flauta y piano. El intercambio de acción de ambos instrumentos fue constante a lo largo de su interpretación, intensificándose el efecto dialogante de sus respectivas sonoridades, para concluir con una sosegada calma que determinaba esa perfecta conjunción de ambos instrumentistas en una obra de cámara con todas las connotaciones técnicas del clasicismo puestas al servicio de una idea vanguardista genial de Kagel. Sin duda, fue el momento más cautivador del concierto.

Éste continuó con otra obra muy atractiva como es Cantos de otoño del compositor rosarino Dante Grela, en la que se pudo admirar la totalidad de la plantilla del Kuraia Ensemble. Andrea Cazzaniga condujo al grupo con diáfana precisión de gesto, pudiéndose distinguir las distintas fuentes en las que se inspira el autor, dando a sus pequeños estímulos motívicos una presencia singular en cada uno de los instrumentos que se sucedían en su interpretación, siempre envueltos en el tejido polifónico del piano, excelentemente asistido por Berta Fresco, un verdadero seguro de musicalidad allí donde intervenga. En  la interpretación de esta obra se pudo apreciar el creciente arte y la sólida formación de cada uno de sus componentes, que lleva a que pueda considerarse como uno de los ensembles de música contemporánea de referencia en España.

Su actuación terminó con una preciosa sonante ironía del compositor norteamericano Michael Daugherty titulada Sinatra Shag inspirada en la cromática canción These Boots Are Made for Walking compuesta por Lee Hazleewood, que llevó a Nancy Sinatra a ocupar el número uno de las listas de música popular de medio mundo el año 1966. El contagioso ritmo de su discurso inundaba la percepción del público presente análogamente como ocurre en los conciertos de rock, produciendo una sensación de jovialidad que sacaba al oyente de cualquier tipo de elucubración teórica instalándolo, con todas sus consecuencias, en un estado sensorial que se puede calificar de rítmica experiencia postmoderna, como así quiere definir el autor esta obra.

El festival concluía con esta curiosa "kageliana" broma una edición reducida en eventos comparada con años anteriores, que ha sido compensada con una excelente elección de contenidos. Su director artístico, Juan de Dios García Aguilera puede sentirse satisfecho por la orientación dada a este evento dedicado a la música contemporánea, puntero en Andalucía y uno de los más destacados de España, en una importante parte debido al apoyo institucional y soporte económico que recibe del Ayuntamiento de la ciudad califal.