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CRÍTICA / Programa entre lo culto y lo folclórico en el Festival de la Guitarra de Córdoba


Córdoba. Teatro Góngora. 09-VII-2018. XXXVIII Festival de la Guitarra de Córdoba. David Russell, guitarra. Obras de Assad, Bach, Dowland, Grieg y Weiss.

José Antonio Cantón

Como viene siendo habitual desde hace años, el gran maestro de la guitarra escocés David Russell ha actuado en el Festival interpretando un programa en el que ha demostrado su calidad como intérprete y su sabia capacidad de adaptador y transcriptor para su instrumento, una de sus cualidades artísticas que le llevan a tener un lugar de referencia entre sus colegas más elocuentes.

Empezó su actuación con la conocida canción She can excuse del laudista británico de entre el Cinquecento y el Seicento, John Dowland. Dos primeras fantasías sobre su tema sirvieron de anticipo a la gallarda dedicada a la reina Isabel I de Inglaterra en la que Russell pulsó su guitarra buscando una sonoridad análoga a la del laúd en un intento de autenticidad. En esa línea, siguió con el estilo tardobarroco de una suite integrada por cinco piezas del también laudista breslavo Silvius Leopold Weiss, que no estaba prevista en el programa pero, dada su belleza, fue de agradecer su inclusión a la vista de la exquisita recreación de Russell.

Entrando en la estética romántica, terminó la primera parte del recital con siete Piezas líricas de Edvard Grieg, adaptadas por el compositor y guitarrista noruego Arne Brattland. La natural identificación de este con la música de Grieg quedó patente desde la delicadeza con las que fueron interpretadas, dejando esa sensación de música íntima, discreta y reservada que tanto las caracterizan.

Fue la música de tres Sinfonías (BWV 791, 792 y 797) de Johann Sebastian Bach con las que se pudo apreciar hasta qué detalle David Russell respeta al gran compositor en el carácter, tempo, lenguaje y discurso. Destacó en la tercera por la esclarecida exposición del contrapunto de sus voces, su limpio cromatismo y fácil ornamentación. Siguió con David's portrait de Sergio Assad, obra dedicada a Russell por el gran guitarrista brasileño. Tomada con el pertinente afecto y valoración estética, alcanzó con esta obra uno de los momentos más expresivos de su actuación.

Para terminar interpretó, entrando en el ámbito folclórico, tres parejas de canciones celtas de Irlanda que, en la mente musical de Russell, se convierten en pequeñas joyas de jovial contento sonoro como el transmitido en una Girls' dance, todo un ejemplo de regocijante alborozo. Ante de un público entendido entregado a su arte, David Russell, después de corresponder con una armonización sobre un cantar de Martín Códax, interpretó la Gran jota de Francisco Tárrega haciendo mención a dos destacadas impulsoras del Festival como son Ana Linares y Estrella Sánchez, presentes en el concierto, en reconocimiento a su entrega en la organización de este importante evento de la vida cultural cordobesa.