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CRÍTICA: Musicalidad, gusto y experiencia en Granada


Granada. Auditorio Manuel de Falla. 17-II-2017. Orquesta Ciudad de Granada (OCG). José Andrés Fernández Camacho, clarinete. Director: Peter Csaba. Obras de Dvorák, Nielsen, Pärt y Haydn.

José Antonio Cantón

Si hubiera que resumir muy sucintamente lo acontecido en este concierto, estos tres conceptos podrían servir para definir tal evento que llevaba por título "Un paseo por Europa", con el que el oyente pudo imaginar aquellos paisajes en los que habían nacido los compositores elegidos para este programa. Para tal intención meta-musical era necesario contar con un traductor como el transilvano Peter Csaba, acreditado violinista y reconocido director musical. Su patria, su formación y su dilatada experiencia como intérprete, transcurrió en los países escandinavos en los que es muy valorado. Aseguraban con creces la bondad de una actuación que resultó ser clara en concepto, sólida en técnica y determinante en comunicación.

Realzó el limitado valor estético de la Suite checa op. 39 de Antonin Dvorák, que abría el concierto, de modo especial en su romanza y en el furioso Presto final, buscando siempre la mejor capacidad de respuesta de la Orquesta Ciudad de Granada (OCG). Ésta, fue dirigida con eficacia en el Concierto para clarinete y orquesta op. 57 del compositor danés Carl Nielsen, obra destacada en el repertorio de esta combinación concertante. En él, se pudo disfrutar del buen gusto del joven clarinetista malagueño José Andrés Fernández Camacho que, desde una técnica muy depurada en articulación y sonido, ofreció una soberbia línea de canto en el segundo tema de la obra. Bien contrastado por la percusionista, hizo filigranas en el Allegro final, donde las tensiones dialogantes de ambos músicos sirvieron para que el oyente admirara el elevado virtuosismo de sus efectos de legato, portato, sataccato y tenutto, esenciales en la imitativa expresión vocal que pide uno de los instrumentos preferidos de Mozart. El clarinetista agradeció la excelente acogida del público con un oferta de la pequeña página con la que Verdi inicia el preludio del tercer acto de su ópera La forza del destino, reafirmándose sus excelentes cualidades que, a buen seguro, le llevarán a desarrollar una más que prometedora carrera.

Uno de los momentos culminantes de la velada fue la interpretación de Cantus, obra que Arvo Pärt dedicó a la memoria de Benjamin Britten, en el que la percusionista no dispuso del mejor sonido en el único elemento del campanólogo tubular que percutió, dado su rasgado carácter tímbrico ante la creciente homogeneidad dinámica de la cuerda. La estremecedora recreación de Peter Csaba, hacía recordar el dramático inicio del Sexteto para cuerda op. 4, "Noche transfigurada", de Arnold Schoenberg, llevó al público a reaccionar con sobrecogida atención ante la envolvente sonoridad contenida en esta elegía del admirado compositor estonio. 

El experimentado músico que Csaba lleva dentro surgió en plenitud al construir el paradigmático y absoluto clasicismo que contiene la Sinfonían nº 104 en Re mayor, Hob.1/104 "Londres" de Franz Joseph Haydn. Iniciada con un Adagio, que quiso contener en demasía, dada la quieta lentitud del tempo que marcó, fluyó con energía en el Allegro subsiguiente, llevando a la orquesta a su expresión más natural y auténtica. La OCG llegó a ser considerada a finales de la década de los noventa como la mejor formación de plantilla clásica de España, y de la que afortunadamente sigue manteniendo su sección de madera. La perfección formal de esta obra singular quedó plasmada con una dirección impecable tanto en técnica como en expresión, siendo secundada por los músicos que disfrutaron e hicieron disfrutar al auditorio. Se dio fin a su paseo imaginario en Londres, metrópoli en la que tuvo lugar el estreno de esta sinfonía en la última década del siglo XVIII. Se cerraba así un concierto del que se pueden sentir orgullosos los abonados de la OCG y el resto del público asistente, que con sus aplausos supieron reconocer tanto la capacidad de construcción, dirección y comunicación del maestro Peter Csaba como la proporcionada respuesta del instrumento orquestal.