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CRÍTICA / Más expectación que resultado


Úbeda. Auditorio del Hospital de Santiago. 13-V-2017. XXIX Festival Internacional de Música y Danza Ciudad de Úbeda. Orquesta de Cámara Solistas de Zagreb. Concertino. Sreten Krstic. Obras de Mozart, Piazzolla, Papandopulo y Chaikovski.

Patio del Hotel Álvaro de Torres. 14-V-2017. Alexander Panfilov, piano. Obras de Mozart, Albéniz, Liszt y Prokofiev.

José Antonio Cantón

Uno de los conciertos más esperados de la presente edición del festival ubetense era el que protagonizó la Orquesta de Cámara Solistas de Zagreb, dado el prestigio histórico que se le presuponía, como heredera de aquella mítica formación I Solisti di Zagreb, que a principios de la década de los 50 del pasado siglo fundó el gran violonchelista milanés Antonio Janigro. El programa era también atractivo por contar con obras ejemplares para pequeño formato orquestal como el Divertimento K.136 de Mozart con el que abrieron su intervención. La alegría del primer movimiento la trasmitieron con vívida elegancia, como queriendo determinar desde un principio la impronta fundamental que iba a mantenerse a lo largo de su actuación. Otro aspecto fue el aterciopelado sonido que adoptó esta orquesta, teniendo su máximo exponente en las atractivas Las estaciones porteñas de Astor Piazzolla, con las que llegaron a transmitir ese aspecto emocional que al autor le habían evocado cada uno de los paisajes bonaerenses durante cada estación. Fue en los encontrados ritmos del Verano donde la orquesta demostró un mayor grado de conjunción.

La segunda parte se inició con una obra del compositor croata Boris Papandopulo titulada Pintarichiana, compuesta en honor a su compatriota el monje franciscano Fortunat Pintaric, estimable organista y compositor del siglo XIX. Siendo una obra menor, la orquesta expuso con esmero las formas y melodías románticas en la que está basada, en un evidente deseo de homenajear a ambos músicos. La conocida Serenata para cuerda op. 48 de Chaikovski puso fin a una actuación en la que se percibió más un espíritu galante que tensión discursiva, constante que esta orquesta mantuvo a lo largo de todo el concierto, solamente contrastado con una vibrante versión del tango de Carlos Gardel Por una cabeza que interpretó como bis.

Alexander Panfilov, ganador del Concurso de Piano Premio Jaén del año 2016, actuó en una matinal celebrada en la casa palaciega de don Álvaro de Torres. La pequeña dimensión del escenario escogido, que provocaba excesiva proximidad del público al pianista, y la desproporcionada acústica no fueron aliados precisamente favorables con el añadido de un sol de justicia que caía sobre el intérprete que, como si quisiera terminar con tal experiencia, se limitó a una interpretación más semejante a una sesión de estudio que al compromiso artístico más allá de lo puramente profesional que ha de significar siempre un recital. Si hubiera que destacar algunos aspectos de su actuación, sería el sentido nocturnal que dio a su lectura de la Tercera consolación, S. 172 de Franz Liszt, y su desbordante mecanismo en la Séptima sonata de Prokofiev.