Ud. está aquíInicio / CRÍTICA / Festival Janácek de Brno: Una "zorrita" muy especial

CRÍTICA / Festival Janácek de Brno: Una "zorrita" muy especial


Santiago Martín Bermúdez

El domingo 18 de noviembre los aficionados pudieron disfrutar a un bello directo, el de La zorrita astuta, de Janácek, desde el Teatro Nacional (sala moderna) de Brno y durante el Festival dedicado a este enorme compositor moravo. He informado en esta revista y en otros medios de los festivales de 2012 y 2014 (las celebraciones son bianuales), pero precisamente desde que publiqué El siglo de Jenůfa (Ediciones Cumbres, 2016) ya no he vuelto. Felizmente, existen estos medios modernos que permiten seguir desde casa la transmisión en vivo de una ópera o un concierto, y dejarla en la nube, en la red (no sé bien dónde), durante un tiempo. Esta función se dio en directo de manera gratuita por Youtube y permanece a nuestra disposición durante seis meses a partir de la emisión en vivo, que fue el domingo 18 de noviembre. La protagonista es la soprano checa Jana Srejma Kacirková, secundada por el amplio elenco que el aficionado sabe que envuelve la vivacísima secuencia de Bystrouska, la zorrita. Se trata de una puesta en escena muy distinta de la que vimos allá hace cuatro años. Aquí, los protagonistas son los niños, como ahora veremos.

La ópera La zorrita astuta, de Janáček, se basa las historietas que el poeta, dramaturgo y periodista Rudolf Těsnohlídek y el dibujante Stalislav Lolek publicaban en el periódico Lidové noviny (Noticias para la gente, literal) al que el compositor estaba suscrito y al que apoyaba personalmente. No vamos a contar ahora una historia conocida del aficionado y que se puede consultar en otros medios, la del paso del tebeo periodístico a la ópera, una de las más bellas del siglo XX. Pero en relación con esta puesta en escena hay que insistir en el nombre de Těsnohlídek, creador de Bystrouska e inspirador del director de escena.

Como paréntesis, me permito una nota al pie de mi libro El siglo de Jenufa (Ediciones Cumbres, 2016): "Al parecer, Těsnohlídek llamó a su protagonista Liska Bystronozka, esto es, pies ligeros, pero se equivocaron en la imprenta y salió Bystrouska, y se así quedó: astuta. Sin duda tenía razón Karl Kraus cuando decía que en el error estaba la verdad (algo así). ¿No queda mejor una zorrita astuta que una zorrita veloz? No faltarán los correcaminos en la cultura popular del resto del siglo".

 La puesta en escena no desarrolla la acción exactamente en un decorado que pueda ser tomado por bosque. Deliberadamente, Jirí Herman ubica la acción en un interior, y esto tiene su sentido aunque a veces resulte algo opresora una situación de exterior en un interior tan marcado. Pero ¿qué podemos oponer hoy día cuando vemos un Parsifal entre cuatro paredes desnudas? El interior de estas Bystrouska es el de la llamada Casa de los niños de Dagmar, que consiguió fundar Rudolf Těsnohlídek casi al mismo tiempo que se estrenaba esta ópera. Rudolf Těsnohlídek iba por el bosque, paseando con un grupo de amigos, cuando se encontraron con un niño abandonado. Esto era en 1919, recién proclamada la República Checoslovaca. El nombre de Dagmar, al parecer, se debe a la antigua reina danesa Dagmar, esposa de Premysl Otakar I, al que se atribuye una política favorable a los pobres. Dagmar, entonces, es la casa de los niños perdidos, de los niños abandonados. Y ellos son el grupo, el coro, el colegio, la presencia permanente en esta puesta de Heřman.

Más abajo pueden ver detalle del elenco que, se puede adelantar, es de un nivel extraordinario. Herman coloca el punto de vista del guardabosques, su nostalgia, su gran humanidad, su visión del tiempo que transcurre y de la trama imparable de la vida, como elemento esencial de su escenificación. Y los niños juegan a ser animales del bosque; no fingen serlo, juegan a ello. El experimento es digno de verse, ahora que esta ópera empieza a gozar de atención en muchos teatros. Es algo que va más allá de lo hemos llamado la normalización de Janácek. Es lo que viene después, la preferencia por tal o cual título, los enfoques de todos y cada uno de ellos. Éste lo encabezan la hermosa voz y espléndida actuación de la soprano checa Jana Šrejma Kacírková y la actuación contenida, humanísima de Svatopluk Sem como el guardabosque. La dirección orquestal de Marko Ivanović responde perfectamente a la tradición de esta ópera en su recuperación definitiva desde los tiempos de Mackerras y Tyrrell. Lamentablemente, Tyrrell, el mayor especialista en Janácek y presencia imprescindible en la dirección del Festival Janácek de Brno, acaba de fallecer a la edad de setenta y seis años.  Precisamente este año, cuando tiene lugar el sexto Festival Janácek, el único que hasta el momento presenta toda la producción operística del maestro de Hukvaldy.

Como ya decíamos, pueden acceder durante seis meses a esta Zorrita. No solo verán la función la hora y cuarenta minutos que dura la ópera; en medio, pueden prestar atención (y merece mucho la pena) a lo que nos cuentan sobre esta ópera y sobre los ensayos y sus propias preferencias estéticas los responsables del espectáculo, empezando por Ivanovic y Herman; ellos y el resto del equipo creativo, incluidas las voces principales, le dan un aire joven (pero ya nada infantil) a toda la magia teatral del espectáculo.

No es el momento de adentrarse en una reseña crítica, ya tienen suficientes referencias con lo que llevamos dicho. Es el momento, sin embargo, de animarles a ver esta propuesta bella y acaso discutible antes de que sea tarde. Aunque sin duda aparecerá a no tardar mucho en formato DVD o Bluray.

https://www.youtube.com/watch?v=dEG2HOPlujE

Foto: Marek Olbrzymek