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CRÍTICA / Esplendorosas "Vísperas" en la Catedral de Baeza


Baeza. Santa Iglesia Catedral de Baeza. 07-XII-2018. Ensemble La Fenice. Capella Prolationum. Ensemble La Danserye. Director: Jean Tubéry. Obras de Monteverdi.

José Antonio Cantón

La importancia de los tres grupos de música antigua anunciados para la interpretación de una de las obras capitales de la historia del género religioso como es Vísperas de la Beata Virgen de Claudio Monteverdi da idea del rigor de programación del Festival de Música Antigua Úbeda y Baeza (FeMAUB), así como el interés académico que ha perseguido con la organización, en el Campus Antonio Machado de Baeza de la Universidad Internacional de Andalucía, de un taller de interpretación alrededor de esta singular obra del seicento italiano con la que Monteverdi se reafirma como una figura clave de la música entre el renacimiento y el barroco, y por ende en uno de los innovadores más sobresalientes de la historia, al haber sabido poner la palabra como señora de la armonía, enriqueciendo y superando así el concepto de contrapunto polifónico renacentista y abriendo el campo del drama lírico barroco.

 Para dirigir el siempre retador empeño que significa el montaje de esta obra, el Festival ha contado con uno de los mejores cornetistas de las últimas décadas como es el francés Jean Tubéry, también reconocido como muy prestigioso director con su Ensemble La Fenice al que ha situado en la élite de los más destacados en su clase dentro del panorama internacional. 

Nada más producirse los primeros sones se pudo percibir que se estaba ante una interpretación autentica, propria e vera de esta obra paradigmática de la música religiosa de principios del estilo barroco, que partía de las fuentes originales que determinan su modo y manera de interpretación. Así el concierto se convertía en una clase magistral de enorme impronta cultural para profesionales de la música y de impactante efecto estético para el melómano familiarizado con Monteverdi, del que Tubéry supo extraer todo ese catálogo de innovaciones como la correspondencia vocal transformando el sonido, el particular sentido de la antífrasis, repetición y alternancia, así como en el modo de recapitulación de secciones musicalmente individualizadas, pudiéndose admirar por el oyente su particular concepción del contrapunto y la armonía. 

Fue admirable cómo determinó el stile concitato tan característico del músico cremonés en el que apunta un especie de primitivo vibrato producido por la repetición de notas escritas más que por oscilaciones de frecuencia y altura en la emisión de los sonidos que, desde sus distintas técnicas tanto iba a proliferar en épocas posteriores. También fue destacable cómo Jean Tubéry cuidó el sonido del grupo instrumental dando exquisito tratamiento técnico al sostenuto y al legato en la cuerda, haciendo que sus ligaduras de articulación surgieran de manera orgánica y natural como si se tratara del habla. Del mismo modo fue singular su tratamiento de las sutiles y a la vez luminosas disonancias que propone Monteverdi así como su disolución en el discurso. En definitiva, su dirección y montaje de estas Vespro fue toda una muestra inteligente de la representación viva de la obra.  

La percepción de tales efectos daba al concierto una rara autenticidad implementada por la reverberación del templo, que favorecía la mezcla de timbres instrumentales y voces en un todo de sugestiva belleza como la ofrecida en los Concerti Nigra Sum y Duo Seraphim para el registro de tenor, el exquisito dúo de sopranos Pulchra es o el Concerto Audi coelum en el que se logró un precioso efecto de eco entre los cantantes solistas acompañados por la viola, la tiorba y el órgano, o la intervención de Fernando Pérez Valera, líder del famoso grupo instrumental Ensemble La Danserye, en el décimo pasaje ocupado por el Salmo 147 Lauda, Jerusalem, antes de la sonata instrumental sobre la letanía Sancta Maria, ora pro nobis que precedió al Magnificat, parte final de este concierto que seguramente será inolvidable para los privilegiados asistentes.

El Festival con esta cita ha demostrado una vez más cómo sabe aunar con acierto la investigación y difusión de la música antigua atrayendo desde el oyente más erudito hasta el público más diverso, reafirmándose una vez más, por la excelencia de sus contenidos, como el acontecimiento cultural y artístico más importante que se celebra anualmente en la provincia de Jaén y uno de los punteros de Andalucía en su clase.

Foto: Jesús Delgado Martínez