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CRÍTICA / EL León de Oro celebró su 20 aniversario por todo lo alto


Oviedo. Teatro Campoamor. 17-IX-2017. 125º Aniversario Teatro Campoamor. Coro El León de Oro. Grupo vocal KEA. Director: Marco Antonio García de Paz. Obras de Lasso, Victoria, Stanford, Schnittke, Holst y Martin.

Nuria Blanco Álvarez

Coincidiendo con el 125º aniversario del Teatro Campoamor, el coro El león de Oro celebró sus veinte años sobre los escenarios con una velada para el recuerdo. Antes del concierto las autoridades municipales descubrieron una placa que se colocó junto a la puerta de acceso al coliseo con la inscripción "En recuerdo a D. Leopoldo Alas 'Clarín' por haber impulsado el nombre del poeta asturiano D. Ramón de Campoamor para dar nombre a este teatro".

Tras el acto se dio comienzo a los actos previstos para la celebración de la efeméride, siendo el inaugural el recital de esta ya veterana agrupación, a pesar de la juventud de sus integrantes, que a lo largo de su trayectoria ha conseguido alcanzar unas cotas de calidad incuestionable, como así muestra su brillante currículum. Un conjunto que siempre ha destacado por la pulcritud de sus intervenciones, el magnífico empaste entre sus componentes y su cuidadísima afinación, todo esto unido a los bellos agudos que siempre muestran sus voces extremas, especialmente las sopranos, con un sonido siempre cubierto, seguro y exento de cualquier crispación, realmente especial, que hace que hablemos de un sonido propio, que podríamos denominar, nunca mejor dicho, "sonido de oro".

Así se puso en evidencia en la segunda parte del concierto, con la Misa para doble coro a cappella de Frank Martin, en la que se unieron a "los leones" el Grupo vocal KEA que, a pesar de su calidad, dotó a la obra de una sonoridad algo más oscura de la que cabría esperar. Fue una gran oportunidad para escuchar esta compleja pieza que apenas se ha interpretado en nuestro país. El programa, dedicado a la polifonía religiosa, hizo un recorrido casi en orden cronológico por distintas escuelas, desde el renacimiento tanto franco-flamenco como español, pasando por obras de finales del siglo XIX y del XX incluyendo la tradición rusa ortodoxa.

El director Marco Antonio García de Paz cuida con esmero el orden de interpretación de las obras elegidas para crear una atmósfera única, comenzando con una versión cuasi de cámara de su coro en las Lamentaciones de Orlando di Lasso, que se iba ampliando paulatinamente en cada una de sus intervenciones, como en el doble coro de Regina Coeli de Tomás Luis de Victoria, buscando además la mejor disposición en cada caso para ofrecer los detalles tímbricos y expresivos que deseaba, como en la pieza a seis voces Beati quorum via de Charles Villiers Stanford o en los Tres himnos sacros de Alfred Schittke y Nunc dimittis de Gustav Holst a ocho voces.

Cuestiones como estas ponen de manifiesto la inteligencia, frescura y sentido artístico de este excepcional maestro de coro, de impecable y exquisito gusto que siempre plasma en cada una de sus actuaciones. El broche de oro del concierto lo puso la extraordinaria interpretación de Inmortal Bach, el arreglo de Knut Nystedt a cinco coros sobre un coral de Bach, en la que los cantores se dispersaron alrededor del patio de butacas así como en el propio escenario generando un momento único en el que el propio teatro entró en resonancia con la agrupación celebrando así ambos sus respectivos aniversarios y dejando al público con la boca abierta.