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CRÍTICA / Aguerrido violonchelista


Úbeda. Auditorio Hospital de Santiago. 11-VI-2017. XXIX Festival Internacional de Música y Danza Ciudad de Úbeda. Dúo Alban Gerhardt (violonchelo) y Domenico Codispoti (piano). Obras de Bach y Brahms.

José Antonio Cantón

Con más de cinco lustros de experiencia concertística, el alemán Alban Gerhardt ha visitado el festival ubetense donde desempeñó dos facetas muy marcadas en su carrera como son su actividad pedagógica, y su profesión de intérprete de reconocido prestigio. Su herramienta ha sido un extraordinario instrumento construido en 1710 por el brixenense lutier Matteo Gofriller, con taller en Venecia y famoso por la calidad del sonido de sus violonchelos. Esta particularidad ha sido uno de los aspectos más gratificantes de su actuación con un repertorio netamente dedicado a ofrecer las excelencias de este singular protagonista de la familia de la cuerda. Para ello, ha contado con la admirable participación del pianista italiano Domenico Codispoti, que ha sido músico residente durante esta edición del festival tanto como intérprete, en tres conciertos de cámara, como docente, con en una serie de clases magistrales paralelas a la programación del festival.

Fue la conocida y valorada Sonata nº 1 en Mi menor op. 38 de Johannes Brahms la que abrió el concierto, apreciándose desde el primer momento el dominio del canto del chelista, sirviéndose de un depurado dominio del legato y un destacado contraste tímbrico con el piano, al que superaba en dinámica, especialmente en los temas segundo y tercero del primer movimiento, para equilibrar su presencia en la preciosa coda final. Por el contrario, y siguiendo en su exhibición técnica, Gerhardt, ofreció un resolutivo spiccato en la exposición del alegre minueto central antes de atacar su trío, que resolvió con apasionado lirismo. Ambos intérpretes dieron un aire de fantasía al fugado Allegro final, en el que lograron la mejor fusión contrapuntístico-polifónica, con un plus para el pianista que llevó su instrumento a un alto grado de expresividad, pese a que éste tiene ya algo oscuro su sonido.

De muy interesante hay que calificar la versión de Alban Gerhardt de la Sexta Suite para violonchelo solo BWV 1012 de Johann Sebastian Bach. Tocada enteramente de memoria, como la sonata antes comentada, se adentró en su discurso con un apabullante dominio de lenguaje, del que habría que destacar la naturalidad y seguridad de exposición en el "lineal" contrapunto de su contenido. Así fue técnicamente certero en el preludio, ágil en la siguiente allemande, grácil en el ritmo desarrollado de la courante, de fácil sentido dancístico en el balance que pide la sarabande que le sigue, aspecto que se acentuó en las dos alegres gavotas, para terminar con una aguerrida giga en la que destacó por su precisión en la técnica de doble cuerda. Fue así como se pudo disfrutar de toda la potencialidad sonora de su instrumento, así como admirar hasta qué punto este músico tiene interiorizado el pensamiento musical de Bach proyectado de manera incomparable en el violonchelo.

La velada se cerró con la Segunda sonata en Fa mayor op. 99 de Brahms, excelente remate de un programa dedicado a la mejor música pura imaginable. Gerhardt y Codispoti dieron la sensación de que el sonido fluía con un mayor grado de capacidad de canto, haciendo más natural el discurso de esta obra que fue interpretada con manifiesto sentido heroico en su vivo primer movimiento, a modo de un afectuoso lied el segundo, y con estremecida pasión el Allegro por parte de Codispoti, especialmente en su trío central, antes de una muy bien conjuntada recapitulación final, para terminar con un intenso Allegro donde ambos músicos alcanzaron un destacado equilibrio entre solidez armónica y fantasía expresiva. Ante la satisfacción del público mostrada en sus aplausos, ofrecieron una sorpresa como bis al interpretar la versión para piano a cuatro manos de la Danza Eslava nº 2 en Mi menor op. 72 de Antonin Dvorák, que hizo las delicias del auditorio, cerrándose así el apartado dedicado a la música de cámara programado en esta edición del Festival.