Ud. está aquíInicio / Diciembre 2017 / Entrevista / Cecilia Bartoli / Sol Gabetta

Cecilia Bartoli / Sol Gabetta



Cecilia Bartoli / Sol Gabetta

Cecilia Bartoli y Sol Gabetta son dos artistas tan impecables como entrañables. De su encuentro sólo podía surgir un “dulce combate”, como recita el título de su proyecto discográfico conjunto para el sello Decca. “Dolce duello” es un programa que recoge arias para voz y violonchelo con la ópera barroca como telón de fondo. Desde Suiza, donde arrancaba su gira europea para interpretar en concierto el contenido musical del disco, hemos conversado telefónicamente con las dos artistas en un diálogo cruzado en el que los idiomas se mezclaban y se confundían a placer. Así podía ocurrir que, de repente, Bartoli hablara en castellano o que Gabetta respondiera en italiano, en una ensalada lingüística muy al gusto barroco. Una suerte de amable duelo con armas cambiadas, que bien refleja la metáfora de su nuevo disco.

¿Cómo surge el proyecto de “Dolce duello”?

C.B.: Sol y yo nos conocemos y nos admiramos desde hace muchos años. Yo la sigo casi desde el comienzo de su carrera y ella ha venido varias veces a escucharme en concierto o en ópera. El deseo de hacer música juntas surgió hace tiempo, pero no es tan fácil encontrar música escrita para violonchelo, voz y orquesta. No es una combinación tan obvia. Así hemos empezado a buscar y hemos pedido ayuda a un musicólogo italiano que nos ha proporcionado parte del material. Y hemos descubierto que, sorprendentemente, hay mucho repertorio, sobre todo ligado al Barroco. De ahí hemos elegido las arias que nos parecían más aptas. Creo que hemos encontrado auténticas joyas, como las dos arias de Antonio Caldara que figuran en el disco. 

Usted ya se hizo valedora de la música de Caldara en un anterior disco, “Opera proibita”. ¿No le parece un compositor todavía subestimado? 

C.B.: Caldara necesita todavía un empujoncito, el empujoncito que recibió hace tiempo Haendel. También Haendel es un compositor que, con la llegada del Romanticismo, cayó en el olvido. 

¿Qué destacaría de la música de Caldara? 

C.B.: Su concepto polifónico. En la mayoría de operistas barrocos, la línea vocal es preeminente, mientras que en Caldara está integrada en el tejido orquestal. La música de Caldara tiene una estructura a más voces y esto hace que resulte más compleja a la hora de tocarla y escucharla. Esto quizá explique su menor difusión. Es una música más densa con respecto a Vivaldi, por ejemplo.

Otra aria del disco está firmada por Domenico Gabrielli, un nombre fundamental en la historia del violonchelo debido a sus Ricercari, en los que por primera vez se utiliza el instrumento en solitario, adelantándose a las Suites de Bach.

S.G.: Gabrielli es un nombre fundamental en la evolución del violonchelo, que precisamente en la segunda mitad del siglo XVII experimenta un desarrollo muy rápido, como nunca después. Su presencia en el disco, junto a la de un concierto de Boccherini que ya mira al Clasicismo, ofrece una idea de la extraordinaria evolución del violonchelo en poco menos de un siglo. En Gabrielli hay transparencia en la construcción y en el manejo del instrumento. El violonchelo participa como solista junto al violín y a la tiorba: cada instrumento tiene un material reducido, frágil, pero extremadamente efectivo y refinado. Con Boccherini asistimos, en cambio, a una explosión de virtuosismo. Las posiciones que utiliza son casi intocables y algunos piensan que ciertos pasajes hay que bajarlos una octava, pero no. La cuestión es que Boccherini era un enorme virtuoso. 

¿Qué más dicen las demás arias acerca del violonchelo?

S.G.: Caldara, como bien dice Cecilia, es mucho más polifónico y tiene una profundidad que le acerca a Haendel. No hay que olvidar que Haendel pasó unos cuantos años en Italia. En el disco nos movemos siempre en el círculo de los músicos italianos. En esa época la composición italiana era una marca, todos pasaban por ahí. Porpora es quizá el ideal supremo de esta combinación no sólo de virtuosismo y lirismo, sino de comunión tímbrica entre voz y violonchelo. Creo que la posibilidad de trabajar con un cantante, y más con una cantante como Cecilia, es la mayor aspiración que un violonchelista puede tener. La combinación de voz y violonchelo nunca ha tenido la posibilidad de ser presentada tan bien como aquí. 

Más que un duelo, lo que hay entre ustedes es una amalgama. 

C.B.: La idea de duelo, en el repertorio barroco, está asociada a la competición entre la voz e instrumentos tales como la trompa o la trompeta. En nuestro disco, lo que hay es un diálogo de dulzura y de melancolía. A veces hay momentos virtuosos, por supuesto, pero la base es más bien lírica. (...)

Stefano Russomanno

(Comienzo de la entrevista publicada en la revista Scherzo nº 335, de diciembre de 2017)

En la Tienda de Scherzo puede adquirir la revista completa del mes en formato PDF (precio: 5 Euros) o en papel (precio: 8,50 Euros) así como cualquiera de las secciones de las que hacemos separatas: Dosier o Discos (precio de cada sección: 2,50 Euros, solo disponibles en PDF).

También está disponible la suscripción online (precio: 50 € / 11 números)

Más sobre

Discos excepcionales Scherzo
El tablón de anuncios de Scherzo
Hemeroteca Scherzo
Premios Internacionales de Música Clásica
Ciclo de grandes intérpretes
Ciclo de jóvenes intérpretes
Fundación Scherzo
Enlaces de Internet de Scherzo
Siguenos en Facebook
Siguenos en Twiter