ARANJUEZ / Pilar Gual y The Mellow Fur Band en Aranjazz

ARANJUEZ / Pilar Gual y The Mellow Fur Band en Aranjazz

Aranjuez. Teatro Real Carlos III. 27-IV-2019. Aranjazz Festival.  Pilar Gual y The Mellow Four Band.

Santiago Martín Bermúdez

El Teatro Real Carlos III, en Aranjuez, es una de las joyas de la arquitectura escénica que se conservan en nuestro país. Madrid está rodeado de residencias reales que se han convertido en obras de arte accesibles al gran público, desde El Escorial hasta La Granja. Al sur, Aranjuez, tan cercano a la ciudad imperial que pudo ser la capital de las Españas y que no lo fue por voluntad de Felipe II.

Ese teatro, que es muy distinto al del mismo nombre o título de San Lorenzo de El Escorial, es muy parecido en cuanto a capacidad y propósito: obras de pequeño formato, recitales, actuaciones individuales o de escaso volumen, por mucho que el contenido y el despliegue puedan ser densos, virtuosos. Caben otras posibilidades, pero eso ya sería forzar el coliseo. Y precisamente, en esta especie de instrumento original que albergaría pequeños conjuntos de música del Barroco el Clasicismo de manera natural, hemos asistido a un concierto de jazz dentro del festival de Aranjuez, Aranjazz. Y digo precisamente porque el conjunto de voz (Pilar Gual) e instrumentistas (The Mellow Four Band) dio un recital rico en ese virtuosismo y en esas densidades que no son pesantes pero tampoco ligeras, que no son un equilibrio entre ambas, sino una vía propia, la de la musicalidad desencadenada en un orden que parece perfecto por el rigor de la secuencia y la aparente ligereza del canto; porque en este caso, todos cantan: Pilar Gual con su voz de plata, por decirlo algún modo, voz clara, aguda, lírica, que se abre y se recoge, que actúa y asume personajes además de darles canto. Pero también los músicos: el staccato rico en swing de Richie Ferrer al contrabajo; el desgranarse de melodías y sabia dosis de trémolos (la continuidad de la frase y la detención de algo parecido al eco) en la guitarra de Guillermo Gazzola; el fraseo y la capacidad de desarrollo en la improvisación de David Herrington y su trompeta; capacidad de frase continua que tiene en común, a su especial manera y virtuosismo propio, el saxo tenor más el clarinete de Alejandro Pérez.

Pilar Gual es la voz de varios conjuntos (Odojazz, Dixie Cream Jazz Band, Pilar Gual Blue Quartet) y es actriz, como hemos podido comprobar en varias ocasiones. Para algunos admiradores es como su ‘chica Aldmodóvar’ que Almodóvar no hubiera descubierto aún. Como si se mostraran celosos de que el gran Pedro nos la quitara. No nos la quitaría, sería sin duda una asociación “mutuamente fértil”, como dicen los barandas de ciertas disciplinas sociales. El recital protagonizado por Gual no se limitaba a ella, como sugeríamos al relacionar a los músicos del Mellow, sino que era una secuencia ordenada en la que Gual solía dar el tema vocal, con acompañamiento; y que cada músico desarrollaba y fantaseaba a su modo manera. Pues eso es el jazz. La improvisación es la obra, decía un jazzista que conocí hace tiempo. Recitales como éste de Aranjuez con Pilar Gual y The Mellow Four Band demuestran que la improvisación y la fantasía pueden ser objeto de una cuidadosa preparación en la que (casi) nada se deja al azar.

Por lo demás, el repertorio era variado dentro del orden este tipo de recitales, con una apertura de lo más habitual, Night and day; el típico canto de musical que es Tea for two, que encandiló a Shostakovich en una virtuosa instrumentación improvisada; The man I love, de los hermano Gershwin, no tanto jazz como también musical. Y, por no enumerar todos: Like someone in love, la muy clásica My favorite things que ha versionado todo el mundo, y que recordamos en la manera de Sergio Mendes; para concluir con una propi ante la insistencia del público, All of me. Poco antes de terminar, un tema propio dedicado a la madre de la cantante, Precious thing.

Bien, parece que con conciertos como éste y los de David Dominique Jazz Band (viernes 26) y Baldo Martínez Group (domingo 28) Aranjazz goza de buena salud y buenos músicos. Además del hospedaje en un precioso teatro que por sí solo merece la visita.