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El Blog | Santiago Martín Bermúdez




Óperas que fueron comedias

Óperas que fueron comedias

La cartelera teatral pública madrileña tiene cosas curiosas. De repente, a unos cuantos directores de escena con poder suficiente para imponer títulos (lo que supone, sutilmente, excluir otros) les da por la literatura americana unas veces añeja y otras epigonal. Añeja: La loba, de Lilly Hellman. Epigonal: Agosto (Condado de Osage), de Tracy Letts. Obras antiguas como Una luna para los desdichados, de O’Neill son cualquier cosa menos añejas.



Wajda, Janda, Tatarak

Wajda, Janda, Tatarak

Carta a Maciek Rozalski:

Querido amigo:



Una loa para Lope (2)

Una loa para Lope (2)

Esa comedia a la que me refiero es La noche de San Juan, y la ha representado la Compañía Nacional de Teatro Clásico hace dos o tres años.

La noche de San Juan se estrenó en los jardines del Conde de Monterrey, que estaban donde ahora hay un edificio al que llamamos Banco de España. No me pregunte v.m. qué es eso de Banco de España. Sería larga y prolija la respuesta, y tendría que utilizar conceptos extraños y anacrónicos para v.m.

Tres días. Toda una hazaña, querido poeta.



Una loa para Lope (1)

Una loa para Lope (1)

Loa para Lope de Vega Carpio, cuatro siglos después

Para decirla en la calle Mayor de Madrid
Pegando a la calle de Santiago,
Cara al norte, noroeste, más o menos

Esto tendría que ser una loa.

Así me lo han dicho: una loa para el Fénix de los ingenios. Una Loa para el grandioso dramaturgo madrileño Lope de Vega.

Una loa me mandan hacer por Lope, y aunque en mi vida me he visto en muchos aprietos, éste se me antoja incalculable.



Liberman: Kadish por Gustav Mahler

Liberman: Kadish por Gustav Mahler

Treinta años tiene ya el libro Gustav Mahler o el corazón abrumado, de Arnoldo Liberman. Arnoldo es sicoanalista, argentino, melómano, judío de raíz ashkenazi, escritor de cuestiones musicales y de lirismos y de ensayos perturbadores. Ninguna de esas condiciones es incompatible con el resto, o eso creo; pero juntas adquieren una dimensión que nos permitiría, quién sabe, trazar el retrato de un artista incandescente: Arnoldo.



Podcast: jazz y Barroco

Podcast: jazz y Barroco

Supongo que nuestros lectores (improbables, le copio el escepticismo a Manuel Rodríguez Rivero, que suele usarlo en su Sillón de orejas, en Babelia) estarán de acuerdo en que eso de los podcasts es un inventazo. Ahora pueden ustedes acudir a un montón de emisoras de música con archivos on line y escuchar e incluso “bajarse” los podcasts que usted prefiera. Pienso, desde luego, en Radio Clásica, de Radio Nacional de España, aunque no sólo. Es un tesoro lo que en estos momentos ofrece Radio Clásica en sus podcasts.



Lettre d’amour à Patricia Petibon

Lettre d’amour à Patricia Petibon

Chère Patricia: je veux vous remercier, c’est tout.
Sí, darle las gracias por esa vocación española que usted reivindica. Usted, que ha sido Lulu y Sœur Contance y Blanche La Force, Blondchen y Doña Anna, Sophie y Ofelia, usted que canta el repertorio del Clasicismo francés y del Barroco europeo…



Glamour para Perséfone. 3: Vera Zorina.

Glamour para Perséfone. 3: Vera Zorina.

Ya hemos visto dos damas glamourosas para Perséfone: Dominique Blanc la interpretó en el Real de Madrid en enero, y la veremos en el DVD que con especial dedicación ha elaborado el propio Peter Sellars. La otra era la originaria, la que provocó el fenómeno, la bella, inteligente, gran artista: Ida Rubinstein. Podríamos desgranar otros nombres, como el de la mismísima Victoria Ocampo, que recitó ese papel en Buenos Aires allá por 1934, bajo la batuta del propio Stravinski.



Glamour para Perséfone. 2: Ida Rubinstein

Glamour para Perséfone. 2: Ida Rubinstein

Hemos visto en el Real una Perséfone con el glamour de Dominique Blanc, y le dedicábamos una de estas bitácoras hace unos días. Pero hay otras damas del glamour artístico antes de Dominique. La Perséfone de Stravinski tiene su origen en un encargo de Ida Rubinstein. Sin ella, no se hubiera compuesto, por mucho que existiera desde hacía tiempo un poema dramático llamado así y escrito por André Gide.



Glamour para Perséfone. 1: Dominique Blanc

Glamour para Perséfone. 1: Dominique Blanc

Al comentar las representaciones de Iolanta y Perséfone, hermoso “programa doble” Chaikovski-Stravinski orquestado en el Teatro Real por Peter Sellars y Teodor Currentzis, hay cosas que se escapan por falta de espacio o por su especial carácter en relación con el todo. Algo así sucedió con la actuación de Dominique Blanc, la espléndida actriz francesa que daba vida a ese papel hierático, recitado sobre música y sobre danza, que es el de la muchacha-mujer, Perséfone, que inicia el misterio y nos invita a iniciarnos en él.