Ud. está aquíInicio / Bitácoras / El Blog | Santiago Martín Bermúdez

El Blog | Santiago Martín Bermúdez




Vanguardia y falsa conciencia

Vanguardia y falsa conciencia

Mi amigo Contreras (¿amigo?) me hace un nuevo reproche. Hace algo más de dos años publiqué en la revista Las Puertas del Drama una versión abreviada de un estudio amplio, Modernidad y vanguardia como falsa conciencia. Trataba de música, pero se dirigía a gentes de teatro.



Cantata suiza: la vileza moral

Cantata suiza: la vileza moral

El tema para hoy iba a ser otro. Pero a veces la actualidad, que suele ser mala consejera para tratar asuntos de la realidad, se impone por la fuerza de su sentido. Hoy se impone la Cantata suiza, el canto de un pueblo satisfecho que vive del cuento y del sufrimiento ajeno. Ya basta, decía la vil propaganda, una letra como la de la Cantata BWV 60 de Bach, cuyo tema sirvió a Berg para el Concierto para violín. Pero esto es otra cantata.



Arturo Tamayo, en la muerte de Francisco Cano

Arturo Tamayo, en la muerte de Francisco Cano

Arturo Tamayo, excelente director español radicado en Alemania y defensor de la música de nuestro tiempo, me escribe esta carta (este mensaje). Lo reproduzco con su autorización. No todo: la mayor parte.



Ha muerto Francisco Cano, un gran compositor

Ha muerto Francisco Cano, un gran compositor

Más de un mes sin escribir en esta bitácora. Y ha sido por tu culpa, Paco. No podía escribir de nadie que no fueras tú después de que te nos murieras el jueves 12 de diciembre, justo después de cumplir tus setenta y cuatro años.



Tania Ruzs y Arturo Ballesteros: un dúo y muchos repertorios

Tania Ruzs y Arturo Ballesteros: un dúo y muchos repertorios

Me han sugerido que no insista. Que sí, que es cierto que en Madrid hay talento artístico en abundancia. Y que no merece la pena responder a los augures del pequeño Apocalipsis. Sigue  hablando del talento, pero no lo invoques en el título porque hayas leído no sé qué sobre la  “decadencia” madrileña: decadencia, palabra-tópico, ojo con ella y no se fíen de quienes la usan. Todos quieren vivir al menos un Apocalipsis en vida. Mientras, disfrutaremos del talento madrileño.



War Requiem de Britten, en DVD

War Requiem de Britten, en DVD

Dejamos aquí una de las colaboraciones habituales que hacemos desde Scherzo con el CEU sobre novedades musicales, casi siempre operísticas y sobre todo en formato DVD.



Hay talento en Madrid, 3: Bodas de sangre, en la Sala Tribueñe

Hay talento en Madrid, 3: Bodas de sangre, en la Sala Tribueñe

No hace falta buscar. Por tercera vez, viene a buscarnos otra prueba del talento que hay en Madrid, y que no tiene por qué tener relación con lo oficial. Quién sabe si lo oficial no empieza ahora a desperezarse gracias a ejemplos como éste, Bodas de sangre, en la Sala Tribueñe, y como los dos que comentábamos en fechas anteriores.



Hay talento en Madrid, 2: María Pastor y Juan Pastor en Guindalera

Hay talento en Madrid, 2: María Pastor y Juan Pastor en Guindalera

Ahora soy yo el que le lleva la contraria al mundo, le digo a Contreras, que tiene como vocación (acaso profesión) la de Groucho en aquella película inolvidable: sea lo que sea, I am against it!



Hay talento en Madrid. 1: Esperando septiembre

Hay talento en Madrid. 1: Esperando septiembre

Esperando septiembre, película de Tina Olivares, tiene una banda sonora de una riqueza sorprendente. Hay música de Jenny & the Mexicats, de Telephunken, de Muchachito Bombo Infierno, de Nolasco, de La Lengua Suelta. Vera Domínguez, sonidista de la película, es también autora del hermoso tema principal Waiting for September. Tal vez no es la música que tratamos en esta revista, ni estamos especializados en ella, pero es música y tiene algo más que encanto. Hay que repetirlo, porque decir que esta película o su música tienen encanto es minimizarlo todo. Hay talento.



A solas y los Cantos del Mar Negro (Voix Polyphoniques)

A solas y los Cantos del Mar Negro (Voix Polyphoniques)

Contreras me reprocha mis largas vacaciones. No le valen razonamientos. Se refiere a mis vacaciones en este blog, bitácora, o como se diga. No es que aguarde estas líneas con afán y entusiasmo, pero es buena ocasión para reprocharme el exceso de silencio veraniego.