Ud. está aquíInicio / Bitácoras / El Blog | Santiago Martín Bermúdez

El Blog | Santiago Martín Bermúdez




El artista, el idiota y la medalla

El artista, el idiota y la medalla

Foto histórica. Como tantas. Horowitz está encantado con la medalla. No sabe —o no le importa— que la medalla  no es para él, sino para el sonriente cazurro que tiene detrás, presidente de cultura escasa, actor inferiocre, rodeado de lumbreras de la economía neoliberal, que no es ni neo ni liberal, sino antisistema. Y a fe que están logrando destruir el sistema.



Kraus y el esperpento vienés

Kraus y el esperpento vienés

Continuamos. Sorprende el hastío, cuando no el alivio y hasta la alegría (en forma de Schadenfraude, alegría por el mal ajeno) con que las fuerzas vivas acogen el asesinato de Francisco Fernando en las escenas del prólogo de Los últimos días de la humanidad. En el cuadro segundo, entramos en el Café Pucher, que está en Kohlmarkt, entre el Graben y la Michaelerplatz. Allí están el Presidente del Gobierno, el Conde Carl Stürkgh; y el Ministro del interior, Barón Karl Heinold von Udyuski.



Kraus y la Viena de opereta: 29 de junio de 1914

Kraus y la Viena de opereta: 29 de junio de 1914

Continuemos con Karl Kraus, ahora que, en estos momentos de julio, hace cien años que las potencias negociaban si iban a la guerra y cómo había de ser esa guerra. Les propongo un découpage del amplio Prólogo de Los últimos días de la humanidad, más que nada para ver cómo retrata Kraus, con sátira de “opereta al revés” esos días posteriores al asesinato del Kronprinz. En Viena, claro. Aunque sea cierto aquello que predijo Soma Morgenstern: a Kraus no se le podrá leer en el futuro sin notas a pie de página.



Karl Kraus y los 100 años de Sarajevo

Karl Kraus y los 100 años de Sarajevo

El sábado, día 28 de junio, hará cien años. Cien años del asesinato del Kronprinz Francisco Fernando por parte de un terrorista serbio que no actuaba solo, que tampoco actuaba a las órdenes del gobierno del Belgrado, pero que actuaba dentro de una red oficial del Estado serbio y consentida por el gobierno serbio, que pertenecía a una de los pueblos de Europa más heridos en su narcisismo nacional. Como pocas veces, el sueño de la nación produjo monstruos.



Rosa Olivares, refugio antiaéreo frente al ruido

Rosa Olivares, refugio antiaéreo frente al ruido

El ruido al que me refería en la última entrega de esta bitácora es ahora ensordecedor. La cosa esa del fútbol en Brasil eleva el volumen, pero no es esencial en nuestro ruido europeo y, desde luego, hispano.



El ruido impide escuchar el canto

El ruido impide escuchar el canto

Sábado, 24. No hace falta ponerse elitista para sentir asco por los vociferantes que por cada viva a su equipo favorito (sus colores, caramba con la expresión) introducían injurias contra los componentes del otro y en especial sus señoras madres. No hace falta creerse que eso es la revolución de las masas (las masas se revolverían, ya que no revolucionarían, al día siguiente, ahora lo veremos). Las masas están ahí, y la revolución consiste en ser muchos para ser mejor manipulados. Es ruido. Y el ruido impide la audición del mensaje. Si es que hay mensaje.



Francisco Cano: Fundamentos de armonía

Francisco Cano: Fundamentos de armonía

Hace casi treinta años ya, Dios mío. A mediados de los años ochenta la Editorial Salvat de Barcelona emprendió una de sus aventuras pedagógicas, la Enciclopedia Salvat de los Grandes Compositores, en la que colaboramos algunos de los que fundamos Scherzo y otros compañeros en esta revista. Su éxito fue tal que permitió una secuela aún más exigente, la Enciclopedia Salvat de los Grandes Temas de la Música.



Para una balada por Christian Poveda

Para una balada por Christian Poveda

Miren ese rostro. Miren esa joven. La desolación. No hay esperanza. Para nosotros no hay esperanza, piensa tal vez. Lleva un uno y un ocho, un 18, pintado o tatuado en el rostro, alrededor de cada uno de los ojos. Ahora veremos por qué.

Ahora volvemos a esa joven.



Jenufa y La zorrita astuta en DVD

Jenufa y La zorrita astuta en DVD

He aquí una más de las colaboraciones habituales que hacemos desde Scherzo con el CEU sobre novedades musicales, casi siempre operísticas y sobre todo en formato DVD.



Gluck, Orfeo y los hermanos Alagna

Gluck, Orfeo y los hermanos Alagna

No me negarán ustedes que es una hermosura el dosier dedicado a Gluck en el número de marzo de Scherzo. Como complemento, haré hoy una referencia a una  singular puesta en escena de Orfeo y Eurídice, en versión francesa, sin instrumentos originales y que en rigor es un arreglo de la obra de Gluck.

El protagonista es Roberto Alagna, y su hermano David es el adaptador y director de escena. Eurídice es Serena Gamberoni. Lo que circula por ahí es en rigor un film, si bien a partir de la puesta en escena del Comunale di Bologna, 2008.