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Getxo Jazz: un festival con solera y escuela




PorPablo Sanz - Publicado el 02 July 2012

Getxo Jazz: un festival con solera y escuela

La universalidad del jazz encuentra abono en cualquier rincón donde la cultura se entienda como aliento de vida. En las tierras del norte, el lenguaje del blues y la música libre ha descubierto un refugio definitivo porque se ha integrado en el alma de sus gentes y ya forma parte de su paisaje. Como es habitual, la primera gran cita tiene como destino la localidad vizcaína de Getxo (4-8 de julio), a la que luego siguen Vitoria-Gasteiz (16-21 de julio) y Donostia-San Sebastián (19-23 de julio). Son las cumbres de nuestro jazz.

Getxo se ha convertido en los últimos años en la gran universidad del jazz europeo, gracias a un concurso que animan algunos de los jazzistas que nos habrán de visitar mañana. Este año, a su fase final llegan cuatro bandas, seleccionadas de entre casi sesenta candidaturas: Miroslav Hloucal Quartet (República Checa), Piotr Pawlak Jazztet (Austria), Tobias Meinhar Quintet (Alemania) y Szwec & Wendt Quintet (Polonia) serán, este año, los llamados a disputarse el oro getxotarra. Hay en este concurso un compromiso ineludible con la formación, sí, pero también con la creación, ya que en los últimos años las propuestas que acuden a la competición muestran un poderío técnico e instrumental realmente sobresalientes. Efectivamente, a muchos de estos jóvenes proyectos les falta personalidad y dirección artísticas, pero igualmente cierto es que algunos muestran y sugieren una intención creativa nada desdeñable. Es lo que tienen la juventud, que es osada y audaz, con independencia de los resultados finales.

Luego, el concurso europeo de grupos también es la principal seña de identidad del Getxo Jazz, el rasgo distintivo que le diferencia de otros certámenes y, por tanto, lo que le convierte en un festival único y entregado al auténtico valor de la música, por encima de cualquier otra consideración. Llegado a este punto conviene recordar que los chavales participantes disponen de las mismas condiciones que los músicos profesionales para llevar a buen puerto sus creaciones, no escatimando esfuerzos ni regateando recursos. El ganador del certamen, además de una pequeña remuneración económica, se verá recompensando con la grabación de un disco y varias actuaciones en festivales hermanos como el Jazz-Blues Arriola Jaialdia de Elorrio; el ibicenco Eivissa Jazz; y el Festival Internacional de Jazz de Hoeilaart, en Bélgica.

Dicho todo lo cual, en Getxo se aguarda a la nueva chiquillería del jazz como se aguardan a los cabezas de cartel, este año con un líder indiscutible en los créditos, el saxofonista Wayne Shorter. El que fuera miembro del segundo gran quinteto de Miles Davis acude con el que sin duda hoy es uno de los cuartetos más decisivos y excitantes de la modernidad del género, el que integran el pianista Danilo Pérez, el contrabajista John Patitucci y el baterista Jorge Rossy (sustituyendo, eso sí, al titular original del grupo, Brian Blade). Mike Stern-Richard Bona, Eliane Elias, Larry Carlton y China Moses protagonizan el resto de la programación del Getxo Jazz. Un lugar donde la cultura siempre sonríe.