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El Blog | Blas Matamoro




Cuando el cine empezó a sonar

Cuando el cine empezó a sonar

Varias generaciones de espectadores conciben hoy el cine como naturalmente sonoro y si a veces, por curiosidad, les toca ver un filme mudo, lo juzgan justamente eso, una curiosidad. No siempre fue así. En los comienzos del sonoro hubo grandes nombres como Charles Chaplin y René Clair que se manifestaron en contra de la sonorización. El crítico Siegfried Kracauer se preguntaba en 1930 cuándo el cine sonoro llegaría a ocupar su ensanchado y verdadero espacio.



De cabeza en la música

De cabeza en la música

La situación de los centros que en el cerebro controlan nuestra actividad musical ha sido objeto de acuciosos estudios, de los cuales me atrevo a rememorar los de Oliver Sacks, neurólogo y músico a la vez. De música sé alguna cosa y de neurología, nada. Por ello he leído con asombro las noticias acerca de operaciones quirúrgicas llevadas a cabo en California y Andalucía –concretamente, en Málaga– durante las cuales el intervenido, un músico, siguió tocando su instrumento.



Meloterapia

Meloterapia

El caso del pianista James Rhodes, autor del libro Instrumental. Memorias de música, medicina y locura, corre el peligro de convertirse en un desdichado buen éxito, carne de banquetes mediáticos. En su texto, sometido al juicio de los tribunales para evitar/permitir que lo leyera un hijo suyo, menor de edad, Rhodes cuenta que fue violado repetidamente, entre sus seis y sus diez años, por un profesor de gimnasia.



Música en el Lager

Música en el Lager

Es un lugar común saber que en el pueblo alemán la música ha ocupado por siglos y sigue ocupando un sitio de alto prestigio social. También sabemos la alta cota de barbarie que las tropas formales e informales de la Alemania naci, alcanzaron durante su régimen. Quizá menos tópico sea el encuentro de ambas cosas en uno de los tantos ejemplos de la ambigua condición humana.



Tocar la música

Tocar la música

Recorriendo algunas de las lenguas cercanas a la nuestra —es decir, aquella en que ahora mismo estoy escribiendo y que la hago nuestra porque la comparto contigo, sea quien fuere el que lea— resulta curioso observar con qué palabras se indica el acto de interpretar la música. Se trata, como sabemos, de convertir un objeto mudo, la partitura, en un objeto sonoro, la música como fenómeno acústico. Varias de ellas se deciden por lo que el castellano denomenaríamos un jugar: to play (inglés), jouer (francés) y spielen (alemán).



La guerra de las divas

La guerra de las divas

Durante siglos, las mujeres estuvieron alejadas de los poderes públicos, salvo algún accidente como que cualquiera resultase reina o emperatriz. Una de las escasas compensaciones de las que gozaron fue reinar y hasta imperar en los escenarios, donde el poderío de las divas se teñía con la ambigua aureola que ciñeron las mujeres del teatro. Incontables son las historias al respecto porque las monarquías guerreaban entre sí y este belicismo tuvo su similitud en los proscenios de la ópera, primero en la privacidad de las cortes y luego ante los públicos burgueses y aún populares.



Butterfly enmudece

Butterfly enmudece

La ópera de Puccini Madame Butterfly ha aparecido repetidamente en las pantallas, en ráfagas o entera, a partir del cine sonoro. La música ha permitido perpetuar esta historia propia de un Japón pobre y primario, donde una chica local podía fascinarse con un rubio  carapálida venido de lejos. La cosa, desde luego, ya no es posible en tiempos del G-7.



Una página de Vicki Baum

Una página de Vicki Baum

¿Quién lee hoy a Vicki Baum? Me temo que poca gente, entre quienes prefieren los nombres actuales, como si la actualidad fuera un valor en campo literario, donde frecuentamos a Homero y a Sófocles, y los que, igual hoy que ayer, la miran por encima del hombro, considerándola una escritora menor, una escritorcita.



El Sordo y el Cisne

El Sordo y el Cisne

Tal vez no haya habido un siglo más musical que el XIX. No sólo por la variedad estética de la música en él producida —desde Haydn y Boccherini hasta Mahler y Richard Strauss— sino por la densidad de sus fundamentos filosóficos y hasta la importancia que ciertos pensadores —el maestro Schopenhauer y el discípulo Nietzsche— concedieron a la música.



Italo Svevo, violinista

Italo Svevo, violinista

Al escritor triestino Ettore Schnitz, conocido por su pseudónimo de Italo Svevo, que vivió entre 1861 y 1928, le tocaron algunos de los mayores cimbrones políticos y literarios de su época. Nacido en el Imperio Austrohúngaro, asistió a su despiece tras la primera guerra mundial, cuando pasó a ser italiano, siendo tal lengua la suya literaria. Vinieron las vanguardias acompañando al fascismo y Svevo, arrinconado en su refugio provincial, fue consagrado desde París por una de las novelas más renovadoras del momento, junto a Proust y a Joyce: La consciencia de Zeno.