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El Blog | Blas Matamoro




Manuela, emprendedora pyme

Manuela, emprendedora pyme

Estos días el madrileño teatro de la Zarzuela repone La chulapona de Moreno Torroba con libro de Romero y Fernández Shaw. Es una obra estrenada en 1934, en plena tensión republicana, que evoca al Madrid barrial de principio del siglo XX. Su protagonista es Manuela, propietaria de un taller de planchado, quien compite con su oficiala Rosario por el amor del galán-tenor, José María.



Un rapto muy aplaudido

Un rapto muy aplaudido

El 16 de julio de 1782 se estrenó en el Teatro de la Corte de Viena El rapto en el serrallo, un Singspiel o, si se prefiere, opereta o zarzuela de Mozart. El éxito fue nítido e inmediato. Algunas de las arias merecieron gritos de admiración y el terceto que cierra el primer acto debió ser bisado. El compositor recibió una bella suma, 100 ducados o sea más de 400 florines. Un admirador muy especial, el embajador de Prusia, le compró la partitura autógrafa, no sabemos a qué precio.



Ricos y pobres

Ricos y pobres

La cuestión de la riqueza/pobreza del artista como un juego bastante complejo de estímulos y obstáculos a la creación, da para historias rigurosas y novelas fantásticas. Cuando los músicos eran monjes austeros que escribían liturgias o juglares vagabundos y gamberros, a nadie se le ocurría que un compositor pudiera llegar a la opulencia o lamentarse de la miseria. Luego, las cortes con sus mecenas generosos o sórdidos y, más tarde, los empresarios rapaces de óperas y conciertos, añadieron color al panorama.



Leer la música

Leer la música

En su libro Mozart in Wien (1986) recuerda Volkmar Braunbehrens algo que nos parece hoy una curiosidad pero que resultaba, en la época, normal. En su concierto para piano y orquesta Köchel 537, conocido como De la coronación, de la parte solista sólo fue escrita la mano derecha y de la orquestal, apenas la de las cuerdas. El resto quedaba a consideración de los intérpretes – el propio Mozart, en el estreno de 1788 – y consistía en una suerte de improvisación dirigida o jam session.



El sujeto y el objeto

El sujeto y el objeto

Hace unos días, el pianista ruso Alexei Volodin nos puso en Madrid los pelos de punta incluso a los calvos haciendo sonar su instrumento como una mágica y potente caja de música en las transcripciones que Pletnev compuso sobre El cascanueces de Tchaikovski, tras lo cual se convirtió en una vasta orquesta sinfónica para Petrushka de Stravinski. Antes había recorrido la Patética beethoveniana a una velocidad que traducía el patetismo demandado en una respiración ansiosa, escandida, de vez en cuando, con detenciones como de corredor de fondo que toma aliento.



¿Qué expresa la música?

¿Qué expresa la música?

Una de los incisos de la lectura musical que más  se  estudian por parte de teóricos, aprendices y maestros, es el de las indicaciones expresivas. Hasta hay un recurso en ese sentido que, precisamente, reza espressivo molto. Pero no siempre, a lo largo del tiempo, se ha contado con tales recursos. Bach, el papá de sus hijos, nada menos, apenas ha dejado indicaciones al respecto. Podemos pensar que, siendo él mismo el intérprete de sus obras, como a menudo lo era, no necesitaba más detalles. Bien, pero ¿y los otros, entre los cuales estamos nosotros?



Virtuosos

Virtuosos

La palabra virtuoso proviene del latín vir, que quiere decir varón. De tal modo, y obedeciendo al sexismo que impregna las lenguas, quien tiene virtud es porque tiene algo de viril, aunque sea mujer. Pero en el mundo de la música, el o la virtuosa, que también las hay, es una categoría que aparece en el siglo XIX, cuando ya había habido millones de ellas y ellos en la historia.



Diaghilev y la música

Diaghilev y la música

Durante estas semanas se puede recorrer la estupenda exposición sobre los Ballets Rusos en el Caixaforum de Madrid. Sin duda, la  innovación en el diseño de telones y vestuario debió ser  sorprendente para los públicos de la época. No sé si, en la misma medida, se alteraron las costumbres  coreográficas. El ballet clásico siguió siéndolo y en otros campos la danza contemporánea deriva de distintos artistas que las tropas de Serge Diaghilev. Hoy sus propuestas visuales aparecen fechadas.



Sofisticaciones

Sofisticaciones

Richard Sennett, en El declive del hombre público dice, según la traducción de Gerardo Di Masso: “Sofisticación: en el siglo XVIII, tanto en Francia como en Inglaterra, la palabra era derogatoria; pero en el siglo XIX se transformó en un cumplido entre los burgueses.



El canto del mundo

El canto del mundo

El siglo XVII, siglo del barroco por excelencia, fue el de la fundación del sistema armónico y tonal de la modernidad. Digamos: el de Vivaldi y Bach. Pero fue también el siglo de una cosmografía que, junto con la de Galileo y la de Copérnico, sentó las bases del pensamiento moderno en la materia: la del alemán Johannes Kepler, el cual, en su obra Harmonices Mundi (1619) unió música y astronomía, sosteniendo que cada planeta emite unos sonidos musicales cuyas alturas pueden detectarse y, en consecuencia, escribirse y reproducirse en instrumentos musicales adecuados.