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El Blog | Blas Matamoro




El caso Rautavaara

El caso Rautavaara

La reciente muerte del finlandés Einojuhani Rautavaara (1928-2016) ha replanteado el tema de las etapas progresivas de la música y, por lo mismo, sus movimientos regresivos. Rautavaara proviene de Sibelius, un músico que, en pleno siglo XX, un siglo musicalmente convulso, siguió valiéndose de un lenguaje contemporáneo, por ejemplo, de Dvorak y Tchaikovsky. Es cierto que exploró soluciones formales inéditas en algunas de sus sinfonías —especialmente en la séptima— pero su utillaje sinfónico siguió siendo el señalado.



Rossini una vez más

Rossini una vez más

En el número en curso de Scherzo puede leer un texto de José Luis Téllez, inteligente y documentado como todos los suyos, titulado “El nacimiento del romanticismo”. En él vindica a Rossini como uno de los iniciadores del romanticismo musical, en un género como la ópera italiana, el que parecía ser el más alejado de toda sede romántica. En efecto, a pesar de tomar su nombre del latín (romanticus: algo escrito en legua romance), rápidamente se asocia dicho movimiento con la Europa germánica y anglosajona.



Algo más sobre el realismo musical

Algo más sobre el realismo musical

Pareciera que el realismo es un tema meramente histórico en materia estética, sobre todo por la aparente dominación de las artes técnicas de la imagen que, unidas a la captación y reproducción electrónica del sonido, nos permiten apoderarnos de la realidad tal cual es. Podríamos decir: tal cual es según la imagen y el sonido que captamos, con lo que nos metemos en una espiral interminable de equivalencias (¿equívocos?) sobre temas filosóficamente tan arduos como lo real, la realidad y los realismos.



Volteriana

Volteriana

En el Diccionario filosófico de Voltaire, al menos en la edición Folio que tengo, no hay un artículo dedicado a la música. No creo que el escritor fuera sordo al arte sonoro, en un medio donde el mismo, en el esplendor del estilo galante, deambulaba por todos los  salones. No obstante la ausencia, el artículo “Cuerpo” permite alguna reflexión sobre el tema.



Mahler y Strauss

Mahler y  Strauss

Desde su ceñuda clave histórica, Theodor W. Adorno ha dispensado indultos y condenas a pares. Absolvió a Brahms y condenó a Dvorak, absolvió a Schönberg y condenó a Stravinski por instaurar un retorno al clasicismo y glosar la música industrial de masas como el jazz y el tango. Su noción progresiva del arte le hacía juzgar a los músicos conforme se comprometieran con el vetusto pasado o el lozano porvenir. Volver no es histórico sino lo contrario. La historia siempre va hacia donde debe, no importa qué sea lo que debe pues basta con que siga yendo.



Unos maestros muy maleducados

Unos maestros muy maleducados

Los maestros cantores de Nuremberg, de hecho la única comedia de Wagner, contiene una de las más hermosas oberturas de la historia, tres monumentales finales de intrincada polifonía, un antológico quinteto, dos canciones tan corrientitas que las podrían haber suscrito Millöcker o Von Suppé, una densidad orquestal abusiva para una comedia, un humorismo bastante tontucio y cuatro horas de literatura dramática reiterativa y circular.



La curación por la música

La curación por la música

El neurólogo y neuropatólogo Oliver Sacks era melófilo, pianista por afición más que por profesión y una suerte de terapeuta de la mente y el cerebro con la ayuda de la música. Lo narra en una serie de libros casuísticos, que el lector lego puede disfrutar como afecto a las narraciones, y también en su autobiografía En movimiento. Una vida. Desde luego, particularmente en su libro Musicofilia.



Brahms en cuestión

Brahms en cuestión

De entre las incontables reflexiones que puede motivar la obra de Brahms extraigo una sola, marcada por su obviedad. Situado en medio de la polémica estético-musical del siglo XIX, Brahms es la alternativa a Wagner, lo clásico intemporal frente a lo evolutivo y progresivo. El gusto por la abstracción, su aislamiento total respecto del teatro, la claridad estricta respecto a la forma y el género, la insistencias en el par de tema y variaciones, todo aquerencia a Brahms del lado de la música como una institución, eventualmente una academia. De Brahms devienen Max Reger y Hans Pfitzner.



Letras y corcheas

Letras y corcheas

Antonio Muñoz Molina no es sólo el notorio novelista que muchos hemos leído sino también un melófilo del cual los lectores de Scherzo pueden constatar sus observaciones mensuales. En Babelia del 16 de julio, Muñoz Molina, a propósito de la lectura de los clásicos, deja anotadas un par de reflexiones muy inteligentes acerca de la recepción y la actividad de quien lee un libro y quien escucha una música.



Tradición y revolución

Tradición y revolución

¿Hay tradiciones en la música? Sí, su peor enemigo es su caricatura, la rutina. ¿Hay innovación en la música? Sí, su peor enemigo es su caricatura, la improvisación. Pero, estrictamente ¿hay revoluciones en la música? Aquí la respuesta se empaña y conviene que no se empeñe porque la palabra se las trae. Tenemos una idea —mejor dicho: una imagen— facilona de la revolución como un follón con desorden y violencia. Hay quien piensa lo contrario, por ejemplo Ortega y Gasset, que ve las revoluciones como catástrofes lentas que, a veces, duran siglos.